Estrategia

Co-creando el proyecto más estratégico/sostenible: innovación, valor ambiental y social, fuerza y viabilidad

 Preguntas clave: ¿Por qué?, ¿Quiénes? y ¿Qué?
 

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Sesíon metodológica de estrategia impartida por Jesús Iglesias de Emprendae.

Siendo el fin último de todo plan estratégico la definición de las líneas de acción estratégicas del proyecto (grandes ejes vertebradores de los que derivan los servicios/productos), el enfoque innovador del Eco-Plan de Empresa (Dynamic Green Business Plan de CPRAC-UNEP) respecto al mismo radica en la integración de los principios de los llamados “Principios del Buen Negocio” (sostenibilidad, responsabilidad social, democracia y valores humanos) en el corazón del propio proceso de diseño de la estrategia. Así, dicho proceso se estructura entorno a tres etapas:

1. A) Identificación y validación del problema o necesidad ambiental y/o social sobre la que actuará el proyecto (¿Por qué?).
B) Definición de la misión y los objetivos del proyecto, en busca de aportar soluciones al problema anterior.

2. Identificación de los actores (grupos de interés principales) en relación a la misión/objetivos (¿Quiénes?)

3. Diseño de las líneas de acción estratégicas (¿Qué?) mediante un enfoque participativo (inteligencia colectiva) de co-creación con los grupos de interés principales para la maximización del siguiente “mix” estratégico:

  • Innovación: capacidad de innovar en el sector de trabajo, tratando nuevos temas o aspectos y/o haciéndolo de una manera distinta.
  • Valor social: capacidad para producir una transformación social positiva (mejora en la calidad de vida) en los grupos de interés principales (el propio equipo fundador, los beneficiarios, clientes, proveedores, colaboradores, etc.)
  • Valor ambiental: capacidad para producir una mejora en el medio ambiente, tanto en el entorno próximo como en el medio natural global. En el caso de los ecoemprendedores, por definición, el impacto ambiental suele ser el más prominente, aunque, como buenos emprendedores sostenibles, sus impactos social y económico deben de ser también positivos.
  • Fuerza (equipo y colaboradores): el “tesoro” principal de cualquier proyecto lo constituye, sin duda, sus recursos humanos: sus cualidades, conocimientos, experiencia, compromiso y “química” interna. Se trata de intangibles fundamentales a la hora de asegurar el funcionamiento adecuado del proyecto tanto a nivel humano como técnico y tecnológico. El capital social (contactos y colaboradores) debe de ser el complemento ideal al equipo, imprescindible en nuestro complejo mundo actual, donde el trabajo multidisciplinar en red, flexible a la par que potente, se impone como nueva forma de entender la empresa y la sociedad: co-creación distribuida y compartición de recursos, de riesgo, de éxito, etc.
  • Viabilidad económica-financiera: el valor social y ambiental creado se debe de traducir en un modelo de negocio viable y rentable que permita la operatividad dados los recursos necesarios y los actores involucrados.